12 febrero 2008

¿Estás quemado en tu trabajo?

¿Te cuesta ir a trabajar? ¿Has perdido la paciencia con algún compañero o cliente? ¿No ves más que problemas insuperables? ¿Estás desilusionado con el trabajo que desarrollas? ¿Sientes frustración, ansiedad, temor?

Si te sucede todo esto, tienes muchas papeletas para sufrir el llamado síndrome de burnout.

Las últimas estadísticas sobre calidad laboral indican que el 45% de los españoles no está satisfecho con su empleo, lo que supone un elevado riesgo para sufrir esa enfermedad del “trabajador quemado”.

Y aunque este problema afecta especialmente a todos los profesionales que trabajan de cara al público, todos podemos padecerlo puesto que el burnout se puede producir por una mala organización de la empresa, (que distribuyan mal el trabajo) por un trabajo monótono, (producción en cadena) por falta de valoración al trabajador (nunca reconocen los resultados obtenidos) e incluso por diferencias de criterios con tus superiores. (se hace lo que diga el jefe aunque no de buenos resultados)

Como consecuencia de este problema, el trabajador empieza a desmotivarse, disminuye su productividad, y aumenta en absentismo laboral, y para superarlo a veces es suficiente con intentar centrarse en la parte de nuestro trabajo que nos produce más satisfacciones, o con sentirse apoyado por los compañeros, pero en casos más extremos si la situación no se reconduce, el trabajador sufre un proceso depresivo que le obliga a abandonar la empresa en la que trabaja.

5 comentarios:

Isra dijo...

Ufff, yo estoy en ese espectro de gente... estoy aburrido con mi trabajo, no me motiva nada. Antes, al menos estaban los compañeros que hacian mucho, pero ahora no me apetece nada ir a trabajar los lunes, ni los martes ni na... Lo que pasa que la conciencia no me deja tranquilo y me pongo a trabajar, no como otr@s que yo me conozco, que ni motivados ni nada, jajajajaja...

En fin, que lo unico positivo es que solo me queda media hora para irme....

Te extraño....

Andran dijo...

Es mas. Mucha gente aguanta en su trabajo por los compañeros. Porque si no lo mandarian a tomar por culo todo y que aguantase al jefe su madre.

Por ejemplo mi apañero Javi. Y a mi me sucede lo mismo.

Petunia dijo...

Ante todo quiero saludar a mi amiga Ines, por fin, ya me tienes aquí!!!

Pues si, respecto a este tema quiero decir que si estoy un poco quemada con mi trabajo, sobre todo por algun que otro compañero...si si, compañero y no jefe!! que es lo peor. A mi directamente no me afecta, será por mi forma de ser, paso un poco de todo, pero veo que gente cercana a mi sufre constantemente por culpa de insoportables compañeros que hacen la vida imposible.

Estoy de acuerdo con los anteriores comentarios,que serian los trabajos si no fuera por los compañeros...(gracias a dios no todos son iguales)sin esos desayunos,esas peleas por las galletas, esas risas en medio de cualquier follon, esas cañitas que quieras que no unen eh!, esos cumples, esas bromas...ay!... que vamos que lo que quiero decir es que (ademas de llevar unas cañitas de mas)mi trabajo en si es una mierdecilla pero la mayoria de mis compis, exceptuando alguno, son los que motivan mi dia a dia.

P.D. No debemos permitir que mounstrous de las galletas se coman todo un paquete para desayunar ademas de insultar y dejar por tierra todo el trabajo de una persona, y conozco a mas de una quemada/o con algun compañero,no hablo de un caso concreto que mas de uno se imaginará.

En fin, el lunes seguiremos...

El Quemado dijo...

Y cuando ya tienes el sindrome este y ni con los compañeros te llevas bien, ya porque sean unos trepas o unos falsos de mierda o unos mentirosos....
Se puede decir que tengo unos compañeros muy amables jejejeje
Yo creo que estoy en la fase que quedan pocas gotas para llenar el vaso.
Un saludo y suerte en vuestros curros

PD: Si quereis pasaros por mi blog del quemado, nos podemos echar unas risas, ademas (cara sonrojada asi como de timido) soy nuevo y nadie nunca ma puesto un comentario.....
jejejeje

Gonzalo dijo...

Yo creo que a veces el cuerpo toma las decisiones que debería haber tomado tu cerebro. Cuando ocurre esto, es mala señal.

En mi caso estoy superquemado. Simplemente no puedo. Y esto es una situación que me produce desasosiego, porque yo soy una persona responsable y estoy dando la impresión contraria. Simplemente mi cuerpo se niega a obedecer las órdenes de mi cerebro. Yo le digo: "trabaja!" y el me responde "no me da la gana!". Y no hay nada que hacer, oye. Se niega en rotundo a trabajar. Es una cosa muy curiosa y marca un antes y un después en mi relación con mi trabajo actual. Sé que tendré que dejar mi trabajo, pero tampoco quiero quedar como un vago. Cuando estás quemado, es algo que va más allá de tu voluntad. El cuerpo se resiste a obedecer y punto.